Historias cortas... (y malas) (parte 2)

Historias cortas... (y malas) (parte 2)

historias malas cortas Historias cortas



El Cuento De La Montaña





Un hijo y su padre estaban andando por las montañas.

De repente el hijo se hizo daño y gritó -¡Aaaaaahhhhhh!- Sorprendido oyó como la voz se repetía en algún lugar de la montaña:-¡Aaaaaahhhhhh!- Con curiosidad, gritó, -¿Quién eres?- Se enfadó con la respuesta y gritó -¡Cobarde!- Recibió la respuesta ¡Cobarde!-

Miró a su padre y preguntó - ¿Qué esta pasando? El padre se sonrió y dijo, -Hijo mío, presta atención.- El padre gritó a la montaña -¡Te admiro!- La voz respondió - ¡Te admiro!-

Otra vez gritó el hombre - ¡Eres un campeón!- La voz respondió - ¡Eres un campeón!-

El chico se sorprendió, pero no entendió. Así que su padre explicó – La gente lo llama Eco, pero la verdad es que es la vida.-



Nuestra vida es simplemente un reflejo de nuestras acciones. Si quieres que haya más amor en el mundo, crea más amor en tu corazón. Si quieres que haya más competencia en tu equipo, mejora tu competencia. Se puede aplicar esa relación a todo, a todos los aspectos de la vida; La vida devolverá todo lo que te la has dado. Tu vida no es una coincidencia. ¡Es un reflejo de ti!





--------------------------------------------------------------------------------



La Estrellita De Mar



Un viejo iba caminando por la playa, cuando llegó a un lugar donde había miles de estrellitas de mar que habían sido arrastradas hasta la orilla. Un poco más lejos en la playa veía a una jovencita. Estaba cogiendo las estrellitas de mar una por una y les tiraba devuelta al océano. -¡Ay, que tonta!- exclamó el viejo. –No puedes salvar a todas estas estrellitas de mar. Hay demasiadas.- La jovencita sonrió y dijo – Ya lo sé, pero puedo salvar esta. – Y la tiró al océano. –Y esta- Y devolvió otra al mar, -Y esta...





--------------------------------------------------------------------------------



Y Cantaba Una Alondra Del Prado



Susurró el niño –Dios, háblame.- Y cantó una alondra del prado.

El niño no lo oyó.



Entonces grito el niño: –¡Dios, háblame!- Y los truenos retumbaron en el cielo.

Pero el niño no escucho.



El niño miró a su alrededor y dijo - Dios, deja que te vea.- Y una estrella brilló más que las demás.

Pero el niño no se dio cuenta.



Y el niño gritó: - ¡Dios, muéstrame un milagro!- Y una vida nació pero el niño no se enteró.



Entonces el niño dio un llanto de desesperación, ¡Tócame, o Dios, y muéstrame

que estas aquí! Con lo cual Dios se estiró y tocó al niño.



Pero el niño espantó la mariposa Y se fue ignorante.





--------------------------------------------------------------------------------



La Casa Del Carpintero



Un viejo carpintero llegaba a la edad para jubilarse. Contó sus planes a su jefe de que quería dejar la construcción y vivir una vida más relajada con su mujer y disfrutar de su familia.



Echaría de menos su salario pero necesitaba jubilarse. La familia sobreviviría. El contratista lamentaba ver irse a su buen trabajador y le pregunto si podría construir una última casa como favor personal. El carpintero asintió, pero poco a poco era fácil ver que su corazón no estaba en su trabajo. Trabajaba mal y usaba materiales de calidad inferior. Desafortunada manera de acabar su carrera.



Cuando el carpintero acabó su trabajo vino el contratista para inspeccionar la casa. El contratista dio la llave de la puerta principal al carpintero y dijo; -Ésta es tu casa, mi regalo para ti.-



¡Qué susto! ¡Qué pena! ¡ Ojalá hubiera sabido que construía su propia casa, lo hubiera hecho muy diferente! Ahora tenía que vivir en el hogar que no había construido bien.



Así es en nosotros. Construimos nuestras vidas distraídamente. Reaccionamos en lugar de actuar, estamos contentos con aguantar menos que lo mejor. En momentos críticos no damos al trabajo nuestro mejor esfuerzo. Así que con un susto miramos la situación que hemos creado y encontramos que vivimos en la casa que hemos construido. Si nos hubiéramos dado cuenta lo hubiéramos hecho diferente.



Imagínate que fueras un carpintero. Piensa en tu casa. Cada día clavas un clavo, pones una estantería o levantas una pared. Construye con sabiduría. Es la única vida que vas a construir. Aunque solo vivas un día más, aquel día merece ser vivido con gracia y dignidad. La placa en la pared dice, La vida es un proyecto de bricolaje: hazlo tu mismo.` Tu vida mañana será el resultado de tu actitud y decisiones que haces hoy.





--------------------------------------------------------------------------------



Ventanas De Hospital



Dos hombres, seriamente enfermos, ocupaban la misma habitación en el hospital. A uno de ellos se le permitía estar sentado una hora todas las tardes para que los pulmones drenaran sus fluidos. Su cama daba a la única ventana de la habitación.



El otro hombre tenía que estar tumbado todo el tiempo. Los dos se hablaban mucho. De sus mujeres y familiares, de sus casas, trabajos, el servicio militar, dónde habían estado de vacaciones.



Y todas las tardes el hombre que se podía sentar frente a la ventana, se pasaba el tiempo describiendo a su compañero lo qué veía por la ventana. Éste, solamente vivía para esos momentos donde su mundo se expandía por toda la actividad y color del mundo exterior.



La ventana daba a un parque con un bonito lago. Patos y cisnes jugaban en el agua mientras los niños capitaneaban sus barcos teledirigidos. Jóvenes amantes andaban cogidos de la mano entre flores de cada color del arco iris. Grandes y ancestros árboles embellecían el paisaje, y una fina línea del cielo sobre la ciudad se podía ver en la lejanía.



Mientras el hombre de la ventana describía todo esto con exquisito detalle, el hombre al otro lado de la habitación cerraba sus ojos e imaginaba la pictórica escena.



Una cálida tarde el hombre de la ventana describió un desfile en la calle. Aunque el otro hombre no podía oír la banda de música- se la imaginaba conforme el otro le iba narrando todo con pelos y señales. Los días y las semanas pasaron.



Una mañana, la enfermera entró para encontrase el cuerpo sin vida del hombre al lado de la ventana, el cual había muerto tranquilamente mientras dormía. Se puso muy triste y llamó al doctor para que se llevaran el cuerpo. Tan pronto como consideró apropiado, el otro hombre preguntó si se podía trasladar al lado de la ventana. La enfermera aceptó gustosamente, y

después de asegurarse de que el hombre estaba cómodo, le dejó solo.



Lentamente, dolorosamente, se apoyó sobre un codo para echar su primer vistazo fuera de la ventana. Finalmente tendría la posibilidad de verlo todo con sus propios ojos.



Se retorció lentamente para mirar fuera de la ventana que estaba al lado de la cama. Daba a un enorme muro blanco. El hombre preguntó a la enfermera qué había pretendido el difunto compañero contándole aquel

maravilloso mundo exterior.



Y ella dijo: - Quizás sólo quería animarle.
















Autor: MisterBatio
http://libros-online-gratis.blogspot.com/

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada