Quiero ser hijo de mis padres

Quiero ser hijo de mis padres

Coima adopcion Carlotto Donda cabandie



"Quiero ser hijo de mis padres, no de gente que no conocí"



Acepta a su hermana, pero está enojado



Hasta el 27 de abril del año último, Guillermo Francisco Gómez era un típico joven del Gran Buenos Aires que trabajaba y buscaba aprobar la última materia para concluir el secundario en la Escuela de Educación Técnica 4 que funciona en la I Brigada Aérea de Morón.

Pero esa mañana se acercó a su trabajo una joven apenas un año mayor que se identificó como Mariana Eva Pérez y dijo que era su hermana. Le dejó una carta y un libro en el que señaló una página con una foto perteneciente a Juan Manuel Pérez, de cierto parecido con él, que había desaparecido en la dictadura militar.

Sin hablar con sus padres, Francisco Gómez, jubilado como empleado civil de la Fuerza Aérea, y Teodora Jofré, Guillermo concurrió a la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo "para confirmar si yo tenía una hermana", contó a La Nacion en una entrevista en la que no aceptó fotografías porque "no quiero que todo el mundo sepa quién soy".

El 8 de febrero esa entidad anunció oficialmente que Guillermo había sido identificado biológicamente como hijo de Patricia Roisinblit y Juan Manuel Pérez Rojo, desaparecidos en 1978, como nieto de Rosa Roisinblit, vicepresidenta de la asociación, y de Argentina Pérez, también de Abuelas, y como hermano de Mariana Eva Pérez.

Roisinblit informó que el joven, que habría nacido en el centro clandestino de detención que funcionó en la Escuela de Mecánica de la Armada, había sido sometido a un análisis de sangre en el banco genético que la entidad tiene en los Estados Unidos.

Ese mismo día, Francisco Gómez fue detenido por la jueza federal María Romilda Servini de Cubría, sospechado de haberse apropiado ilegalmente del menor y de haberlo inscripto como hijo natural.

Según las propias expresiones de este joven simpático y expresivo, fue uno de los peores días de su vida.

-En este proceso judicial ¿qué cosa estás dispuesto a hacer y qué no?

-El ADN no me lo pienso hacer. Quiero seguir siendo Guillermo Francisco Gómez, quiero seguir siendo hijo de mis padres y no de dos personas que no conocí.

-¿Cómo te trataron en Abuelas de Plaza de Mayo?

-Estoy bastante enojado. Se toman libertades que no les corresponden. Me llamó Estela de Carlotto a mi casa, sin que yo le haya dado el número de teléfono, supuestamente se lo quitó a Rosa Roisinblit, para hablar conmigo. Lo último que hizo fue hablar de una buena manera. Me destacó que mis padres iban a quedar detenidos por algo que ellos decidieron hacer, que era un riesgo que decidieron tomar.

-¿Desde que conociste a tus abuelas, tuviste mejor relación con alguna de ellas?

-La primera impresión fue difícil porque es complicado entender que esas personas pueden ser tus abuelas, pero sentí más cariño de Argentina que de Rosa. Argentina es un poco más comprensiva. Rosa es muy fría.

-¿Cómo es tu trato con tu hermana biológica?

-Me llevo bastante bien. En un principio no, porque tiene ideologías que no comparto. Yo no tengo ideología. Puede ser por la manera en que pasó su vida. Creció sabiendo que la habían separado de sus padres y que le sacaron un hermano. Tiene mucho rencor guardado y lo vuelca sobre mis padres.

Discutí mucho con ella y con mis supuestas abuelas hasta llegar a no hablarnos por cinco meses. Discutiendo con Mariana le expliqué por qué defiendo tanto a mis padres: porque yo tuve padres. Tengo alguien por quién pelear, me siento responsable por algo, ella no.

-¿Hablaste con tus abuelas de evitar una instancia judicial?

-Sí. Se los pedí encarecidamente. Pero me contestaron que no estaba al alcance de ellas, que la querella judicial estaba planteada desde 1987 y que no podían volver atrás.

-¿Cuál era tu proposición?

-Les decía que no fueran a la Justicia. Si lo que quieren es un nieto y un hermano, yo estoy. Carlotto me dijo que el error había sido mío porque tendría que haberme presentado ante la Justicia y que mis viejos se inculparan así no les iba a pasar nada. Y en el caso de que no terminara libre mi viejo, mi vieja sí. Encima, me daban a elegir.

-¿Te dieron a elegir?

-Sí. No puedo decir nada más porque mi papá está detenido. Hicieron hincapié en que si yo me llegara a hacer un ADN podría cobrar una indemnización que me iba a servir para mi porvenir. Sentí que me estaban coimeando. Ni todo el oro del mundo va a poder hacerme cerrar los ojos en paz cuando me vaya a acostar sabiendo que mi viejo o mi vieja pueden estar en cana.

Yo me acerqué a Abuelas de Plaza de Mayo para saber si Mariana era mi hermana. Lo único que buscan es encontrar gente que quizá no sepa nada para hacerles cargo de la muerte de sus hijos.

-¿Qué le dirías a quienes dudan de su origen?

-Que no se acerquen a Abuelas de Plaza de Mayo. Si tienen dudas que pregunten a sus padres y si no se lo quieren contar, que se lo banquen si creen que les están mintiendo.

-¿Se hablaba en tu casa de lo sucedido en la dictadura?

-No. Pero mi papá estaba orgulloso de haber pertenecido a la Fuerza Aérea porque decía que no había tenido nada que ver.

-¿Recibiste alguna comunicación de la Fuerza Aérea?

-No. En cierta forma los culpables de que yo esté pasando esto son ellos, porque sabiendo el nivel de instrucción de mi papá, que lo único que sabe es escribir su nombre, en vez de hacer que firme la constancia de que estaba anotando en un registro civil a un hijo propio le hubieran hecho hacer el trámite de adopción.



FUENTE























Autor: ardnalaMoiT
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