Sexologia (parte III)


Sexo Anal







Definición y un poco de historia

Como su nombre indica, El coito anal, consiste en la introducción del pene por vía anal, tanto en relaciones heterosexuales, como en homosexuales.Se solía llamar "sodomía" (palabra derivada de Sodoma, ciudad mítica que, junto a Gomorra, según la Biblia, fue destruida por Jehová debido a sus desenfrenos sexuales. La refencia a Sodoma aparece ligada a obras literarias como "Los 120 días de Sodoma" del marqués de Sade, que fue llevada a la pantalla por Pier Paolo Pasolini. El sexo anal era considerado "contra natura" -) dado que, por tradición religiosa, era considerado como natural sólo aquello que tenía fines reproductivos. Todo lo que se salía de esos cánones era visto como pecaminoso; por ejemplo se decía que los pactos con el demonio se sellaban con un coito anal o beso en las nalgas. La masturbación corrió una suerte parecida. Llama la atención que distintos países atribuían a sus vecinos esta práctica como si fuera algo ajeno y extraño: así los franceses hablaban del "vicio inglés" y los ingleses del "vicio francés", y los árabes del "vicio persa" y viceversa. En muchas situaciones se usaba esta práctica para preservar -hipócritamente- la virginidad y evitar embarazos indeseados. Además del Marqués de Sade, muchos autores como Bocaccio, Chaucer, Petronio o Rabelais han descrito este tipo de prácticas en sus inolvidables obras. Hoy no se acepta el término de antinatural ni el de contra natura para las prácticas con penetración anal (digital o peneana), viéndolas como un juego erótico o variante sexual.



La penetración anal



aparece pocas veces como práctica heterosexual, aunque los mangaianos la efectúan durante los períodos de menstruación. En cambio, parece ser el acto sexual más común entre los pueblos primitivos, y en algunas sociedades de Nueva Guinea constituía un acto de obligado cumplimiento para los jóvenes como parte de los ritos de la pubertad, pues se cree que éstos no crecerán como es debido si no han recibido el semen de hombres de más edad.



Aproximadamente el 40% de las parejas heterosexuales lo han intentado al menos una vez.



El ano, al igual que la vagina, tiene terminaciones nerviosas sensibles. Tanto los hombres como las mujeres heterosexuales, aunque a veces creen que estas inclinaciones indican una tendencia homosexual, a menudo disfrutan con algún tipo de masaje anal. Algunos hombres y mujeres consideran que la práctica del coito anal es algo aventurero y divertido, mientras que otros lo miran como algo sucio, perverso y doloroso. Esta práctica sexual requiere grandes dosis de mutua confianza, lubricación, capacidad de comunicación y paciencia por parte del hombre, que no puede moverse tan enérgicamente como lo haría durante el coito vaginal porque corre el riesgo de dañar tejidos muy delicados. El coito anal es una actividad de alto riesgo debido a la infección VIH.La sumisión física y psicológica que conlleva esta práctica, tiene para muchos hombres y mujeres un gran atractivo como alternativa ocasional al coito vaginal. En realidad, la mujer debería controlar el ritmo y la profundidad de la penetración. Como debe ocurrir en cualquier práctica sexual, nadie debe sentirse obligado a practicar el coito anal sólo porque su pareja se lo pida. El sexo para ser placentero siempre tiene que ser elegido.El recto no está diseñado para la práctica del sexo y no puede soportar repentinos encuentros sexuales sin sufrir daños. Aunque los dos componentes de la pareja gocen, el coito es un acontecimiento especial. Con un poco de creatividad, ambos pueden quedar satisfechos.



Técnica Sexual Cuando se vaya a realizar la penetración anal ha que tener en cuenta que:



Por tratarse de un esfínter muscular tiende a ofrecer resistencias por lo cual debe procurarse una buena relajación corporal.Como, a diferencia de la vagina, no se autolubrica, deberá ser utilizada una crema o gel lubricante no irritante, para tal fin, tanto en el pene o dedo como en el ano.

Realizar la penetración de manera cuidadosa y suave, paulatina (a veces es conveniente dilatar primero con un dedo antes de la introducción del pene), retirándose si la compañera, o compañero, refiere un dolor intenso que no tolera o si hay fuerte resistencia, o sencillamente si no le agrada.



El uso del profiláctico es muy importante pues la mucosa rectal es una vía de entrada de virus y bacterias.

Jamás realizar una penetración vaginal luego de la anal, ya que se corre el peligro de contaminar la vagina con flora bacteriana proveniente del recto y que el pene llevaría consigo; de querer hacerse debería usarse otro profiláctico o, en caso de no usarlo, efectuar una higiene cuidadosaNunca penetrar contra la voluntad de la pareja.

En ocasiones hay resistencias o negativas a hacerlo por el dolor, otras por preceptos morales o religiosos, o porque no resulta placentero. Una de las causas de disgusto, en ambos, puede ser la presencia de materia fecal al retirar el pene. Algunos pacientes homosexuales refieren que utilizan enemas previas para limpiar la zona, pero este método no es de muy frecuente uso.Para muchas parejas heterosexuales el sexo anal puede ser una alternativa que produzca grandes satisfacciones eróticas y sexuales. No obstante, debido sobre todo a que se le ha considerado un "tabú", son muchas las preguntas que genera y algunas las precauciones que exige. Saberlas nunca está de más.Las opiniones acerca del sexo anal son muchas y variadas, e incluso encontradas y contradictorias. No todo el mundo acepta (sobre todo por razones éticas y religiosas) que este tipo de relación sea "normal" en una pareja heterosexual, pero lo cierto es que muchas personas ven en el coito anal una manera como cualquier otra de disfrutar del sexo, un equivalente al oral o al vaginal. No obstante, el clima de ocultación, la presión de los prejuicios y el hecho de que el tema haya sido considerado un tabú ha ocasionado que en cuanto al sexo anal todo sean preguntas, dudas y silencio. Buscarles respuesta es la mejor manera de acabar con los riesgos innecesarios y los problemas derivados de la ignorancia. Porque el sexo anal también exige sus propias precauciones.



Precauciones



Entre las medidas preventivas más evidentes, existe la del preservativo. Aunque su uso está extendido en las relaciones de tipo vaginal (todo el mundo conoce los riesgos que comporta no usarlo, Sida y enfermedades de transmisión sexual), no sucede lo mismo en cuanto al anal. No obstante es necesario usar preservativo como prevención contra la enfermedad del SIDA: ya que el VIH se transmite fácilmente por una zona que carece de lubricación natural y que, por tanto, es más propensa a los desgarres y lesiones sangrantes que, al mezclarse con un semen infectado contribuyen a extender la enfermedad. A ello, sería recomendable añadir otras precauciones que nunca deben parecer innecesarias. La más importante: tras haber practicado el sexo anal no debe pasarse NUNCA al sexo vaginal directamente. Es necesario tomas medidas de higiene, como lavarse el pene (o el dedo si éste también ha intervenido en la penetración), también es necesario cambiar el preservativo, ya que en el ano hay bacterias que, aquí puede que no ocasionen problemas pero si puede hacerlo en la vagina.Por otra parte, no está de más tener en cuenta como medida la necesidad de que el hombre no sea brusco con su pareja que, para poder ser penetrada, debe estar muy excitada o excitado si en su caso se trata de una pareja homosexual. Si no se la excita adecuadamente, sobre todo en el esfínter anal, le puede resultar doloroso y molesto además de provocarle desgarres y lesiones importantes. Por este motivo, un lubricante artificial (con base acuosa, vaselina y aceites puede perjudicar al látex del preservativo) puede resultar de ayuda para facilitar la penetración que, por sí sola, no es sencilla. Si además la pareja estimula manualmente la zona para así dilatar el esfínter anal esta práctica no tiene porque resultar dolorosa.Una última precaución, ya repetida seguramente, de seguro por su importancia, es la HIGIENE. Es evidente que para que todo resulte ameno y placentero la persona penetrada debe haber evacuado antes para que la última parte del colon esté lo más limpia posible y no haya dificultades en la penetración. Finalmente, un lavado concentrado en la zona nunca está demás.



Técnicas alternativas Penetración vaginal posterior, " a tergo".



La penetración desde atrás no deja de se una alternativa al coito anal. Aunque el pene se introduce por la vagina el ángulo de penetración y la perspectiva visual desde atrás hace que parezca una experiencia diferente a la práctica del coito en otras posturas, fantaseando se puede imaginar una penetración anal.Sería interesante y a la vez divertido hablar de la penetración anal sin colocarla en práctica, ya tendrá tiempo si a ambos miembros de la pareja les apetece. Mientras su pareja le estimula con la mano y le cuenta la fantasía sexual más excitante que pueda imaginarse o que haya leído en un libro o en una revista. Decir cosas obscenas sobre un tema prohibido es tan bueno como practicarlo. Pueden probar Practiquen el masaje anal. Para ambos sexos. Póngase un guante de látex y lubrique bien la zona. Cosquillee el borde del ano. Dé vueltas a su alrededor con el dedo. Cuando su pareja esté lista, introduzca el dedo (con la uña bien cortada) lentamente. Haga que su pareja contraiga el músculo anal alrededor de su dedo, inhalando mientras ella o él lo hacen. Como variante, agite su dedo suavemente mientras su pareja contrae y relaja los músculos anales.



Sexo Oral



Para practicar tanto una felación como un cunnilingus, hay ciertas cosas que debemos tener en cuenta, como por ejemplo: Mucho cuidado con los dientes. No están invitados a esta juerga. Permíteles, como mucho, algún roce muy, muy delicado. A medida que notes que aumenta su excitación, incrementa tú también el vigor de tus caricias. Presta atención a sus gestos. Te indicarán qué es lo que más le excita y, por consiguiente, dónde debes insistir.



ELLOS A ELLAS



Cunnilingus. Con las yemas de los dedos, juega con su vello público, pellizca los labios mayores, juntándolos y besándolos lentamente. Ábrete paso separando sus labios suavemente con tu nariz y permite que tu lengua acaricie su sexo. Forma círculos lentamente con tu nariz, labios y barbilla. Afirma tus labios a los de ella. Bésala profundamente. Mordisquea y chupa suavemente el clítoris. Intenta tomar su clítoris entre tus labios. Cuando notes su sexo muy húmedo, sopla suavemente. Provoca una sensación muy agradable. Forma una "U" con la lengua y propíciale largas y suaves lamidas, comenzando en el clítoris y acabando en la entrada de su vagina. Endurece tu lengua (como cuando haces burlas) y juega con ella en la entrada de su vagina, intentando introducirla dentro. Si optas por introducir un dedo en su vagina, no lo hagas desde el principio. El placer que provoca el dedo "distrae" al que obtiene de tu lengua, (mucho más sensual pero menos intenso). Algunas mujeres cuando llegan al orgasmo, y durante corto espacio de tiempo, no soportan que les acaricien el clítoris. Asegúrate que no sea el caso de tu pareja. Su boca y tu boca lamiendo tu sexo y su sexo, respectivamente, en una perfecta conjunción donde el sudor, amor, pasión y deseo aumentan y crecen hasta estrellarse en los muros del placer máximo llamado orgasmo. El 69 Como habréis supuesto el 69 no es otra cosa que ambos amantes se hagan mutuamente una felación y un cunnilingus. Es una experiencia alucinante. El sexo oral es una de las variantes más deliciosas del amor... y para llevarla a cabo se sólo necesita: limpieza en el cuerpo, sobre todo en los genitales, manos y boca; un poco de osadía condimentada con una pizca de imaginación y muchas... ¡muchas ganas de gozar!



ELLAS A ELLOS



Felación. Forma una "O" con los labios, ponlos cuidadosamente en la punta de su miembro y mueve la cabeza en círculos diminutos. Coloca los labios ajustándolos al tronco y recórrelo, primero a un lado y después al otro. Coge la punta de su pene suavemente entre tus labios, con giros rápidos, besándolo tiernamente y tirando hacia atrás de su suave piel. Permite que el glande se deslice completamente en tu boca y presiona el tronco firmemente entre tus labios. Sostén la presión un momento antes de soltar. Forma de nuevo un círculo con tus labios y besa a todo lo largo de su longitud, succionando y besando al mismo tiempo. Mientras besas, permite que tu lengua "aletee" por todo su pene acabando en el extremo. Golpeando con ella repetidamente la sensible punta del glande. Permite que su miembro penetre en tu boca tan profundamente como te sea posible (sin ahogarte, mujer), presionándolo y chupándolo. No le soples nunca dentro en el pene. Puede ocasionar una infección. También puedes acariciar y besar sus testículos. No consientas que te digan otra cosa: La decisión es tuya. Puedes permitir o no llegar hasta el final y que él eyacule en tu boca. Igual que puedes tragarlo o no, según te agrade o no su sabor.



SIGNIFICADO, TÉRMINOS: CUNNILINGUS Y FELACIÓN



EL CUNNILINGUS,

el acto de usar la lengua y la boca para chupar y lamer la zona vaginal y el clítoris, es una de las acciones más excitantes. Según estadisticas realizadas en 1994 en America, sobre una muestra representativa de la población, el 68% de las mujeres con edades entre 18 y 44 años encuentra atractiva la idea del sexo oral, frente a sólo un 40% en el grupo de las de 45 a 59 años. Las mujeres que disfrutan con el sexo oral generan un vínculo emocional gracias a la intimidad del acto, además de sensaciones muy placenteras. Técnica Es importante diferenciar qué es lo que más excita a la mujer durante este acto. La estimulación del clítoris suele proporcionar las sensaciones más intensas, pero sin olvidar el contacto con los labios y otras zonas, que resultan muy sugestivas. Una de las mejores posturas, para esta acción, es en la que el hombre situa su cabeza entre los muslos de su pareja. Colocando un cojín o con las manos, el hombre puede levantar las nalgas de ella mientras esta está estirada, así el hombre tendrá una mayor facilidad para acceder sin problemas a la vulva de su pareja



LA FELACIÓN

resulta muy placentera para la mayoría de los hombres. Según un reciente estudio, el 74,5% de los hombres ha recibido sexo oral alguna vez. Algunas mujeres se muestran contrariadas ante esta actividad, y otras lo consideran un tema tabú. Pero muchas mujeres disfrutan mediante este acto de sensaciones de poder e intimidad con su pareja Es muy importante que los dos conozcan sus preferencias, una buena actitud es la de crear una serie de normas para dejar clara la situación. Para casi todas las mujeres es muy importante la limpieza. Si la mujer no quiere que su compañero le eyacule en la boca, es bueno que los dos acuerden una señal previa para poder retirar el pene a tiempo. Con la practica, la mujer descubrirá que no la hace falta sujetar el pene, dejandola las manos libres para estimular otras partes de su pareja.



SABOR DEL SEMEN

El semen o esperma es el líquido que secretan las glándulas genitales masculinas, su sabor es algo insípido y su textura viscosa. En cada eyaculación puede eliminarse una cantidad de 3 a 5 cm3, aproximadamente y contiene por término medio de 200 a 300 millones de espermatozoides, es decir 60 mil células masculinas, por milímetro cúbico, capaces de fecundar al óvulo. Durante el sexo oral no necesariamente tienes que tragarte el semen, pero si por algún motivo lo tragas, no te causará ningún daño y mucho menos quedarás embarazada. Este es un acto sexual que te puede producir una gran excitación a tí como a tú pareja, no lo entiendas nunca como una obligación para él, sino lo tienes que entender como una excitación muy grande para tí, todo ese semen corriendote por tú boca, por tus senos, por tus nalgas o por tu culo te causará importantes sensaciones





Drogas y sexo



BARBITÚRICOS E HIPNÓTICOS

Son también depresores del sistema nervioso central: Inicialmente liberan la respuesta sexual de inhibiciones, pero en dosis mayores bloquean todas las conductas, entre ellas la sexual.



MARIHUANA

La marihuana, al igual que el alcohol, tiene efectos depresores y las consideraciones sobre sus efectos de relajación física y mental y el sentimiento de bienestar probablemente provengan del mismo tipo de desinhibición que la producida por el alcohol. Quizá por esto algunas personas hablan de la utilidad de la marihuana para enfrentarse a la ansiedad asociada a situaciones relacionadas con la conducta sexual. La desinhibición permite obviar los prejuicios sociales y los tabúes personales.

Los efectos de expectativas y sugestionabilidad de quien la consume, lo mismo que el alcohol, pueden ser muy importantes. Un consumo persistente suele concluir con un desinterés por el sexo.

En algunos casos se informa, en mujeres, de disminución de la lubricación vaginal, lo que en ocasiones hace el coito más doloroso.

Entre los efectos a largo plazo, la mayoría de los autores están de acuerdo en que la marihuana:

Inhibe la producción de hormonas masculinas, en el mismo grado que lo hacen el alcohol o los opiáceos.

Se ha visto una reducción en la producción de esperma, a la vez que un mayor numero de espermatozoides anómalos.

Evidencia (procedente de experimentación animal), de que suprime la ovulación y facilita irregularidades en el ciclo menstrual, además de alteraciones hormonales, aunque parece reversible.

A dosis altas puede producir alteraciones graves en el embrión, retardo del desarrollo fetal y aumento de la probabilidad de aborto espontáneo. Atraviesa la barrera placentaria y es posible que de lugar a efectos en el feto no identificados aún.

En estudios de laboratorio, no centrados en la respuesta sexual, se ha encontrado que la marihuana reduce las sensaciones táctiles y alarga mucho el tiempo de los reflejos, lo que indica hasta que punto sus efectos fisiológicos pueden ser contrarios a los anteriormente señalados.



TABACO

No está claro si el tabaco tiene efecto sobre el funcionamiento sexual. En algunos casos esporádicos se ha informado de jóvenes fumadores con problemas de erección y en los que el cese en la conducta de fumar produjo una rápida recuperación de su disfunción.

La asociación entre tabaco y arteriosclerosis está bien establecida, y así mismo que ésta tiene efectos importantes de menoscabo de la respuesta de erección, por lo que a largo plazo los efectos del tabaco pueden estimarse como negativos.

Uno de los aspectos que con frecuencia se constatan en la clínica es la queja de algunas personas de que el mal aliento (halitosis) de su pareja disminuye su libido o incluso llega a producir un cierto rechazo de la situación.



HEROÍNA Y OPIÁCEOS

Los efectos de los opiáceos parecen ser más importantes.

En el hombre, alteraciones del interés sexual, retraso en la eyaculación y fracaso en la erección del Alteración en el interés sexual de la mujer.

Estos problemas, pueden ser el reflejo de la debilidad, de la depresión y del estilo de vida caótico de muchos drogadictos, con incremento de infecciones, deficiente alimentación , etc.

Las alteraciones hormonales también podrían actuar como un factor importante. Por ejemplo se ha encontrado niveles de testosterona en plasma reducidos en adictos en comparación a no adictos .

Tanto heroína como morfina parecen generar múltiples trastornos sexuales. Algunos autores comentan como el propio efecto de la acción de heroína, que los adictos señalan que es mucho mas placentero, intenso y fácil de obtener que un orgasmo (muchos manifiestan que se experimenta una sensación como de una oleada de orgasmos de una sola vez), sustituye en los adictos a la propia respuesta sexual.



COCAÍNA

Es quizá una de las sustancias que tiene mas fama de ser capaz de aumentar la excitación y la respuesta sexual. Pero, si bien es cierto que se cita con frecuencia a la cocaína como un fuerte estimulante sexual, también se sabe que provoca disfunciones sexuales.

En el trabajo citado anteriormente de Kolodny, se observó que el 17 % de los 168 cocainómanos de su muestra presentaba disfunciones eréctiles cuando consumía coca, y el 4% había padecido priapismo (erección mantenida y dolorosa} al menos una vez inmediatamente después de consumir coca.

Otros autores confirman la aparición de disfunciones eréctiles en el hombre, así como un importante menoscabo en el interés e impotencia situacional.

El que algunos consumidores utilicen y crean que frotar la punta del clítoris con coca aumenta la sensibilidad y excitación sexual de la mujer es sorprendente, dado el hecho de que la cocaína, en medicina, se usa como un potente anestésico local. Es evidente la importancia de las expectativas o sugestiones en este campo.

La cocaína, en cuanto que estimula el sistema nervioso central, puede facilitar una transmisión mas eficiente de los mensajes nerviosos. Sus efectos eufóricos pueden cambiar la percepción de uno mismo y de las propias experiencias o interacciones sexuales. Pero, por otra parte, tras los momentos de euforia aparece la caída a momentos de depresión.

El uso prolongado de la cocaína puede producir un deterioro del sistema nervioso central que baste para disminuir el funcionamiento sexual.





Alcohol y sexo





El alcohol se ha considerado por muchas personas como un poderoso estimulante y/o excitante sexual...

El alcohol se ha considerado por muchas personas como un poderoso estimulante y/o excitante sexual, pero en los trabajos de investigación llevados a cabo se ha constatado que, tanto en hombres como en mujeres, produce efectos negativos sobre las señales fisiológicas de excitación sexual.



En el hombre, en concreto, dosis incluso inferiores a las que se establecen como limite legal para determinar si la persona esta o no embriagada (0.08 %) producen efectos de supresión de la erección. Así mismo el alcohol debilita la eficacia masturbatoria y disminuye el goce y la intensidad del orgasmo masculino.



En las mujeres, incluso ingerido con moderación, dificulta la respuesta orgásmica.



Como ya señalaba Shakespeare " provoca el deseo pero frustra la ejecución"



El alcohol es un potente depresor del sistema nervioso, de forma que sus efectos son claramente apreciables tras la ingestión aunque solo sea de dos o tres copas. Sin embargo las personas suelen ver al alcohol como una substancia que incrementa su funcionamiento sexual. En la encuesta de Athanasiou Shaver y Tavris (1970) se encontró que el 45 % de los hombres y el 68 % de las mujeres consideraban que el alcohol incrementaba su disfrutar del sexo. Este hecho de que la mayor parte de las personas considera que el alcohol es estimulante, o al menos así lo perciban, y que aumenta su capacidad para la respuesta sexual, puede deberse a su efecto desinhibidor.



Como depresor central disminuye el funcionamiento de niveles superiores del cerebro, lo que permite una mayor autonomía de centros inferiores, (zonas más antiguas del cerebro), entre ellos los implicados en las respuestas emocionales. De esta forma las emociones se amplifican funcionalmente al disminuir el "filtro" o "mecanismo controlador" que supone la actuación de segmentos superiores cerebrales.



En consecuencia el alcohol puede alterar los comportamientos convencionales y hacer a la persona más relajada al permitirle perder el control sobre algunas de sus emociones y desinhibir conductas que ha aprendido a controlar en situaciones sociales.



De esta forma puede facilitar la aparición del impulso sexual, pero dado que también inhibe partes del SNA (Sistema Nervioso Autónomo), implicadas en la respuesta de erección, dificulta el que esta pueda llevarse a cabo y en consecuencia dificulta la penetración y el coito.



Para las mujeres el alcohol parece actuar como un activador psicológico y un inhibidor físico.



Sin embargo, son de considerar problemas adicionales que pueden presentarse con el uso del alcohol en el funcionamiento sexual.



a) Primero, si por los efectos fisiológicos del alcohol se produce algún deterioro, aunque sea esporádico, en el funcionamiento sexual, como un falta de erección o una flacidez tal que dificulte la penetración, es posible que esta situación sea vivida como un fracaso por el hombre que la padece y comiencen a desarrollarse sentimientos de ansiedad asociados a la situación de interacción sexual. En ocasiones posteriores estos sentimientos de ansiedad dificultaron nuevamente la respuesta de excitación sexual, en concreto la respuesta de erección, pudiendo establecerse de esta manera un circulo vicioso que lleve al desarrollo permanente una disfunción en el hombre. Así, en contactos sexuales posteriores el hombre se preocupará por si tendrá o no una erección adecuada. El miedo debido a que en la ultima o ultimas ocasiones no haya conseguido una buena erección dificultará el que esta se de, lo que a su vez generará mayor ansiedad y miedo al fracaso cara a posteriores contactos. Cuando este circulo vicioso aparece, es difícil romperlo.



b) Por otro lado, el consumo continuado de cantidades de alcohol elevadas puede producir trastornos endocrinos, neurológicos y vasculares irreversibles, que reduzcan de forma permanente la respuesta sexual



Fantasías sexuales



Gran parte de la actividad sexual de las parejas que conviven es "sexo rutinario". Relaciones sexuales que pueden ser muy afectivas, pero que necesariamente carecen de la pasión que se siente en los primeros encuentros con una persona nueva. Las parejas que conviven ven apagarse por momentos los fuegos de los primeros tiempos y asisten un poco desconcertadas a una sucesión de relaciones sexuales un poco insípidas. Esto no tiene nada que ver con el amor que puede seguir desarrollándose y ser más intenso de lo que era en los comienzos. Es solo que pasa el tiempo y lo que era novedad ya no lo es y si se le suman las rutinas del trabajo; los chicos y mantenimiento de la casa, no hay romanticismo ni pasión sexual que resistan tanta presión y tanta familiaridad. Es ahí donde la aparición y el mantenimiento de las fantasías pueden ser una interesante manera de recuperar erotismo.



¿Qué son las fantasías?

Las fantasías sexuales son productos de la imaginación que todos somos capaces de crear. Desde la infancia en más, la mayoría de la gente tiene fantasías sexuales que sirven para una variedad de funciones y que pueden despertar una amplia gama de reacciones. Algunas son placenteras y excitantes mientras que otras pueden resultar desconcertantes y hasta incomodas. Una función esencial de la fantasía en la adolescencia es servir como ensayo, verse realizando acciones sexuales que aun no han transcurrido; por eso el adolescente pasa largo tiempo imaginando diferentes escenas eróticas con personajes de la ficción o con alguien conocido al que le resulta difícil acercarse.



El uso adulto de la imaginación sexual es muy variado. Muchas veces es usada para inducir o aumentar la excitación sexual, cosa que puede suceder en solitario cuando no hay un compañero disponible pero también es común que sea usada durante la actividad sexual con alguien. Otros la usan para incrementar la excitación y convertir la situación actual, en una más apasionada. Las fantasías pueden aumentar tanto los aspectos fisiológicos como los psicológicos de la respuesta sexual, de muchas maneras: contrarrestando el aburrimiento, focalizando los pensamientos y sentimientos (borrando distracciones o presiones), mejorando nuestra propia imagen, etc. Las fantasías sexuales también promueven un ambiente seguro para dejar ir la imaginación y que surjan con fuerza los sentimientos sexuales. Son seguras porque son privadas y ficticias: la privacidad asegura que las fantasías no serán descubiertas mientras que el aspecto inventado de las fantasías nos libera de responsabilidad y nos permite jugar con ellas. Y como somos el director de la escena, podemos suspenderlas abruptamente si no nos gustan o cambiarles el rumbo. Las escenas fantaseadas, si bien solo son excursiones de la mente, ayudan a encontrar excitación, aventura, autoconfianza y placer.



De esa manera se recrean escenas que pasaron y armamos otras con cosas que deseamos pero no hacemos, por que no nos atrevemos; o porque nos asustan; o porque simplemente queremos que permanezcan como fantasías. Alguna gente las tiene más desarrolladas y otros no.



Parece que en general los hombres fantasean más que las mujeres, pero las mujeres también fantasean J. Money, un experto en sexualidad, dice que todos desarrollamos un "mapa de amor", un mapa mental que tiene las características del amado y también las actividades sexuales y afectivas que nos resultan más eróticas. Ese mapa es como las huellas digitales de la personalidad sexual de cada uno de nosotros, las cosas que nos excitan sexualmente son únicas si bien es cierto que compartimos gran parte de ellas con el resto de las mujeres y otro tanto les sucede a los hombres. Las fantasías sexuales completan el mapa de amor agregan las pistas que le faltan pero por sobre todo "entretienen la cabeza", permiten que nos concentremos en las sensaciones placenteras, sin censuras y aumentando la posibilidad de excitación erótica. La fantasía y el deseo sexual a veces pueden aparecer juntos y ser el motor que enciende la escena sexual. Pero también se ha comprobado que la gente con bajo deseo sexual, tiene pocas fantasías sexuales y muchas veces se benefician usando y construyendo fantasías de manera positiva.



Juegos sexuales





El Yoghourt



Comerte un yoghourt con tu pareja puede convertirse en todo un placer.

Retira muy lentamente la tapa, mientras recuerdas a tu pareja que no tienes cuchara para comerte el yoghourt, desnudala, y utiliza su cuerpo como receptor de pequeñas cantidades de yoghourt que irás comiendote poco a poco.

Ofrecela pequeñas cantidades con tu boca.

Utiliza sobre todo sus principales zonas erógenas.

Cuando termines, proponla que te utilice a ti como cuchara.

Espejos



Puedes hacer el amor en una sala o habitación con espejos, de esa forma podrás captar los gestos y movimientos de tu pareja, convirtiendose en una esperiencia muy excitante, y aporta un elemento de voyeurismo sin que nadie más esté presente.

También puedes imaginar que estás actuando frente al público.

Las posibiliades son maravillosas para los/las más exhibionistas.

Si te cuesta verte haciendo cosas frente al espejo, puedes probar a colocarte una máscara, de esta forma el anonimato te permitirá alcanzar nuevas sensaciones de erotismo.



Sumisión



Para muchos hombres es muy excitante tumbarse y dejar que la otra persona tome el control.

Puedes interpretar el papel de ama, mientras el hombre hace de esclavo.

Debes mostrarte inflexible, creando un ambiente de suspense y dejando claro que eres la que manda y que él está indefenso y a tu merced:

- Tapale los ojos y atale las manos con una cuerda suave, hazle saber que tiene que estarse quieto.

- Una vez a tu merced, provócalo, aumentando su excitación.

- Desátalo y ordénalo que te desnude lentamente, sin tocarte, siguiendo constantemente tus instrucciones.

Si lo hace mal, le castigarás con unos azotes.

Si lo hace bien, la recompensa será sexo.



La bandeja de frutas



- Prepara una bandeja con frutas, acompañandola con un delicioso vino muy frío.

- Podeis turnaros para daros de comer.

- Dedicate a comer y chupar el vino del cuerpo de tu pareja, puedes hacerlo con largos lametones con la lengua.

Existen muchas variantes, puedes también "pintar" el cuerpo de tu pareja con nata o miel, extendiendola con movimientos lentos y sensuales por los pezones, abdomen o la zona genital.

También puedes colocar fruta cerca de los genitales de tu pareja y comertela lentamente, de forma provocadora, tocando la zona genital con la lengua.





Parte I http:///posts/info/10642665/Sexologia-_parte-I_.html

Parte IIhttp:///posts/info/10642724/Sexologia-_parte-II_.html

no se pueden quejar, tienen para entretenerse un largo rato espero les guste es mi primer post(con este usuario) asi que bueno, es un tema de mucho interés y que tiene una extencion infinita podría decirse... esto es una introduccion, ahora ustedes descubran el resto!!! tiene toda una vida para probar suerte




















Autor: pastillero92
http://libros-online-gratis.blogspot.com/

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