Usurpadores de Tierras, los verdaderos usurpadores

Usurpadores de Tierras, los verdaderos usurpadores

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Mientras en aflora el patriotismo barato y algunas ovejas se mueven como rebaño para que sientan miedo y que se paranoiqueen que es el fin del mundo por la toma de una pequeña cantidad de tierra. Se sigue ignorando como los grandes usureros del mundo usurpan millones de hectareas en nuestro pais







Benetton: Un vecino indeseado en la Patagonia Argentina



El grupo Benetton llegó a Argentina en 1991, en plena época "menemista" y en el marco de las privatizaciones de las empresas estatales que el gobierno estaba llevando a cabo. Benetton adquirió así las acciones de la empresa Tierra Ciudad Argentina. "Desde que se instaló, Benetton aplicó una política de tolerancia cero, primero con sus empleados que eran peones rurales, despidiendo a más del 50%. Luego, reduciendo los derechos básicos de la Comunidad Mapuche.



La Comunidad Mapuche de Santa Rosa-Leleque, al sur de Argentina, ha impuesto una denuncia penal a la marca italiana Benetton por usurpación de tierras. Benetton es el mayor latifundista de Argentina con más de 970.000 hectáreas en terrenos que llegan hasta la Patagonia, donde elaboran el 10% de su producción de lana.



El grupo Benetton llegó a Argentina en 1991, en plena época "menemista" y en el marco de las privatizaciones de las empresas estatales que el gobierno estaba llevando a cabo. Benetton adquirió así las acciones de la empresa Tierra Ciudad Argentina. "Desde que se instaló, Benetton aplicó una política de tolerancia cero, primero con sus empleados que eran peones rurales, despidiendo a más del 50%. Luego, reduciendo los derechos básicos de la Comunidad Mapuche hasta el punto de financiar comisarías o grupos especiales para reprimir en estancias de los Benetton" afirma Mauro Millán, portavoz de la comunidad Mapuche. Santa Rosa-Leleque, comunidad formada por seis familias que hacen un total de 30 personas, regresó en febrero a una parte de los terreros expropiados. Dos meses después, la marca italiana no les permite hacer fuego en sus propias casas, a pesar de que los mapuches no cortan los árboles, sólo utilizan los caídos, pues éstos son sagrados.



Los santaroseños se sienten amenazados e intimidados permanentemente. Estamos hablando del mayor latifundista de la Argentina, "con lo que esto implica con respecto a la complicidad que mantiene con sectores políticos, económicos inclusive con la misma justicia. Nosotros denunciamos cada situación pero parece que nuestras denuncias no tienen el mismo peso que las denuncias de Benetton", asegura Millán. Cuando se trata de este tipo de empresas, la acción política es fundamental a la hora de defender los intereses de unos y otros.



La denuncia de los mapuches tendrá que sortear numerosos obstáculos, entre ellos el hecho de que hay fiscales y jueces que son ganaderos y terratenientes que también están interesados en que la Comunidad Mapuche desaloje otra vez sus tierras. Para el portavoz, "se pone a prueba a ver qué tan democrático es este país y tan imparcial es la justicia". Según Millán, con la denuncia penal se apela a la justicia, con la denuncia pública se apela a la opinión de la ciudadanía nacional e internacional para que arbitren, pero sobre todo para que se equilibren las fuerzas en una lucha con el terrateniente número uno de la Argentina.



Los mapuches de Santa Rosa aseguran que la llegada de los Benetton aceleró aún más el saqueo sistemático de sus derechos, y añaden que "ponemos a prueba a la democracia y al actual Gobierno que ha hecho una prioridad a favor de los derechos humanos, sentando en el banquillo a genocidas y asesinos. Nosotros creemos que el pueblo Mapuche también se merece una oportunidad de que se juzguen a todos los sectores que durante décadas nos han perseguido".



United Colors of Benetton



La última vez que Benetton apareció en una destacada escena fue en 2005 prometiendo donar 7.500 hectáreas de terreno. Mauro Millán confirma que "a día de hoy la comunidad no ha recibido nada, sólo fue un show mediático con una sutil participación final del Gobierno de la provincia". Benetton siguió expandiendo aun más sus latifundios. Benetton muestra su verdadero color en la Patagonia Argentina. www.ecoportal.net



Entrevistado: Mauro Millán, portavoz de la comunidad mapuche de Santa Rosa-Leleque.



fuente: http://www.ecoportal.net/content/view/full/69510







El Acuífero Guaraní: tesoro codiciado en tiempos de sed



Es una de las mayores reservas subterráneas del mundo. Está en una zona estratégica, la Triple Frontera, y lo comparten Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay. El agua ya es un bien escaso en Europa y EE.UU.







No falta tanto para que la riqueza de una civilización se mida en litros. Hace tiempo que se viene divulgando que la escasez de agua será, en un futuro no muy lejano, motivo de guerras y su posesión, el trofeo más preciado. Aquí en el sur, en un espacio compartido por cuatro países, está la perla: el Acuífero Guaraní, conocido hasta ahora como la tercera reserva subterránea de agua dulce del mundo aunque, según las últimas estimaciones, podría ser el mayor curso de agua bajo la tierra. Todas las alertas, aún las más disparatadas, comienzan a dispararse. ¿Los que se están quedando sin nada vendrán por el Guaraní? ¿Pueden llegar a quitarnos el agua por la fuerza?



Extendido entre las cuencas de los ríos Paraná, Uruguay y Paraguay, el Acuífero Guaraní tiene una superficie aproximada de 1.194.000 km2. El 70% le corresponde a Brasil, el 19% a la Argentina; el 6% a Paraguay y el 5% restante a Uruguay. Hasta la fecha, de todos modos, se desconoce su alcance total, al punto que se ignora cuál es el extremo occidental de la reserva en Paraguay y la Argentina, donde estiman que llega más allá de la laguna de Mar Chiquita. También son estimaciones las que entienden que el Guaraní podría llegar, por el sur, hasta los grandes lagos cordilleranos argentinos.



Sus dimensiones son fabulosas: supera en tamaño a España, Francia y Portugal juntas. Con un volumen de 55 mil kilómetros cúbicos (cada kilómetro cúbico equivale a un billón de litros de agua), y con una explotación adecuada, podría abastecer a unas 720 millones de personas con una dotación diaria de 300 litros por habitante. Hoy suena casi a una película de ciencia ficción.



"El problema no radica en que las reservas de agua sean cada vez menores sino en que su localización y calidad están cambiando", le dijo a Clarín el experto mexicano Gian Carlo Delgado, autor del libro Agua y seguridad nacional (Mondadori). Según Delgado, "por un lado hay un alto índice de contaminación del agua, mientras que por otro, está comenzando una reubicación espacial de las precipitaciones y, así, del agua dulce". Al parecer, las zonas de alta biodiversidad como la que alberga al Acuífero Guaraní verán incrementar o por lo menos conservar los índices de precipitación y, por lo tanto, esas zonas "se perfilan como estratégicas a nivel local, regional y mundial", dice Delgado.



Habría que recordar que de los 1,4 miles de millones de km3 de agua que hay en el planeta, sólo el 2,5% corresponde a agua dulce, el resto es sólo potabilizable con carísimos y complejos procesos de desalinización que muy pocos gobiernos pueden implementar. El monto de agua en el mundo se duplica cada 20 años y son muchas las variables para saber si alcanzará para calmar la sed de todos: crecimiento demográfico, uso indiscriminado en la agricultura y explotación descontrolada de cursos son algunas.



Las estadísticas dicen que el 85% del agua que se usa es acaparado por el 12% de la población. Una vez más, una torta que se reparte de manera desigual aunque en nuestro caso, la naturaleza arroja beneficios de la inequidad. El continente americano, con sólo el 12% de la población, contiene el 47% de las reservas de agua potable del mundo.



Mientras los países europeos padecen falta de agua y desesperan porque apenas 5 de sus 55 ríos no están contaminados, en Sudamérica el problema se presenta con la figura de un fantasma, el de la privatización. Aquí hay agua, se la ve, y si no se la ve es porque está bajo tierra, pero desde que los organismos internacionales determinaron que el agua puede ser una mercancía regida por las leyes de la OMC y no un derecho humano, el tránsito desde su curso a la canilla o la botella tiene color de dólar. Por eso, una fuente como el acuífero, con un volumen anual explotable de 40 a 80 km3 es un extraordinario manantial de riqueza para las empresas del rubro.



Desde noviembre de 2001, el Banco Mundial, a través del GEF (uno de sus brazos, especializado en cuestiones de medio ambiente) financia lo pertinente a investigación y a los trabajos tendientes a lograr el "desarrollo sustentable" del acuífero. Fue cuando los gobiernos que comparten el yacimiento pusieron en manos extra nacionales el estudio de los recursos del recurso, lo que, en función de las miradas más desconfiadas, es como haber servido en bandeja el tesoro. Organismos alemanes, holandeses y programas de la ONU participan del proyecto, que tiene al 2006 como fecha final de los estudios.



"Los organismos internacionales como el Banco Mundial buscan crear en la región del Guaraní una nueva región industrial y competitiva a nivel mundial, sin que les importe resguardar la conservación del acuífero ni los reales intereses de los habitantes de la región (15 millones de personas). Su único objetivo es el desarrollo industrial, lo que aumenta los riesgos de cualquier proceso de privatización", dijo desde Canadá Sara Grusky, de la ONG Water for All.



Mientras por su parte Europa tendría el ojo puesto en términos de negocios (las más grandes empresas vinculadas a la industria del agua son europeas), EE.UU. soporta la virtual desesperación de ver que sus reservas se acaban y se ven ante un horizonte estéril y seco. Según un completísimo informe preparado por la profesora argentina Elsa Bruzzone, del CEMIDA, y basado en trabajos de los canadienses Barlow y Clark (autores del ya famoso A la caza del oro azul), el 40% de los ríos y los lagos de EE.UU. están contaminados, igual que acuíferos como el Ogallala, que se extiende por 8 estados desde Dakota del sur hasta Texas y que en algunas zonas ha disminuido su caudal hasta 30 metros. La sobreexplotación y el uso de agrotóxicos están terminando de matar las aguas. Al norte con Canadá y al sur con México, los cursos compartidos y las legislaciones leídas con intereses propios están derivando en conflictos cuyo tono se eleva cada año que pasa.



Sin ley, no hay defensa posible. En el documento Santa Fe IV, preparado por un influyente grupo del Partido Republicano en 2000, a fines del gobierno de Bill Clinton, se planteaban los principales elementos geo-estratégicos que seguían siendo importantes para la seguridad nacional de EE.UU. en el siglo que se avecinaba. Uno era garantizar "que los países del hemisferio no sean hostiles a nuestras preocupaciones de seguridad nacional".



En estrecho vínculo, había otro punto en el informe de los ex asesores de Reagan y Bush padre, que explica por qué es prioritario que los países que albergan al Guaraní promulguen legislaciones que lo protejan como patrimonio de esas naciones. Decía el escrito que EE.UU. debía asegurarse "que los recursos naturales del hemisferio estén disponibles para responder a nuestras prioridades nacionales".



La reciente visita del jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, a Paraguay y su ánimo de adecuar a los estados de la región para inmunizar a sus soldados volvieron a encender las fantasías de expropiación (Ver pág. 26). Desde el norte, contestan que el verdadero interés de Washington no es el acuífero sino la posible concentración de actividades terroristas en la zona de la llamada Triple Frontera donde, curiosamente, está alojado el Guaraní, que nutre a unas 500 ciudades de agua.



La obsesión del gobierno republicano con el terrorismo es bien conocida. Menos en cambio lo son sus preocupaciones sobre el futuro y el medio ambiente, temas en los que, en general, se han mostrado reacios a colaborar. Pero es imposible no prestarle cierta atención a cuestiones imperiosas. En febrero de 2004, alguien filtró al diario británico The Guardian un informe secreto del consejero del Pentágono Andrew Marshall, que advertía al presidente Bush de los oscuros efectos del calentamiento global en el planeta a corto plazo, entre ellos, la falta de agua potable. Allí se sugería además que EE.UU. debía prepararse para estar en condiciones de apropiarse de este recurso estratégico, allí donde esté, y cuando sea necesario.



A buen entendedor...



fuente: http://edant.clarin.com/diario/2005/09/25/elmundo/i-02415.htm



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Autor: CedaElFaso
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